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Canales elige un futuro blanco

In Fútbol on 22 enero, 2010 by mancastro Etiquetado: , , , , , , , , , , , ,

Sergio Canales Madrazo, mediapunta del Racing de Santander, ha sorprendido a propios y extraños convirtiéndose en la revelación de la temporada con tan sólo siete partidos disputados en Primera -ha conseguido anotar ya cuatro goles-.

Sergio Canales

El Real Madrid ha puesto sus ojos en él y, según parece, ya tiene el compromiso del jugador de 18 años -cumplirá 19 el próximo 16 de febrero- para incorporarse a su plantilla durante las próximas cinco temporadas.

La pregunta que muchos nos hacemos es si llegará a triunfar en el equipo merengue. No es el Real Madrid un equipo que se haya caracterizado en las últimas temporadas por apostar por los jugadores jóvenes. Negredo, Soldado o Jurado, todos ellos futbolistas internacionales, lo saben sobradamente ya que han tenido que salir del conjunto blanco para triunfar en otro equipo. En su lugar, la casa blanca decidió apostar por jugadores fichados a golpe de talonario como Cristiano Ronaldo -traspaso récord: 96 millones de euros- o Karim Benzema y por los veteranos en apuros como Raúl o Guti, capitanes del Madrid pero que no pisan el césped con demasiada frecuencia.

Un camino espinado para muchos

Canabal, a la derecha, en un partido con el Málaga.

Pero la pregunta invita a reflexionar qué ha ocurrido con este tipo de ‘perlas’, jugadores jóvenes con un futuro prometedor, cuando han fichado por el Real Madrid en su etapa moderna. Uno de los casos más sonados fue el traspaso de Manuel Canabal, un mediapunta gallego en el que se fijó Fabio Capello cuando militaba en las filas del Mérida -en la temporada 1997-98- y por quien el club hizo un esfuerzo económico importante que causó un gran revuelo en España. Canabal sólo destacó en el Real Madrid en la foto de grupo de la plantilla debido a sus 195 centímetros de altura. Canabal ni siquiera llegó a debutar en liga con el Real Madrid y se fue cedido a varios equipos -Valladolid, Alavés y Rayo Vallecano-  antes de salir definitivamente del club con destino al Málaga, donde disputó tres temporadas en Primera antes de fichar por el Pontevedra, club en el que se retiró debido a una lesión crónica en la espalda.

Canabal no fue el único joven español que se quedó con un regusto amargo tras su paso por el Real Madrid. Antes, un joven Luis Enrique llegaba en 1991 al equipo merengue procedente del Sporting de Gijón como gran promesa del fútbol español. Aunque con los blancos llegó a disputar más de cien partidos de liga en las cinco temporadas que permaneció en su equipo, lo cierto es que no llegó a ser ni la mitad del jugador en el que se convertiría a su llegada al FC Barcelona. Allí pasó el resto de su carrera y consiguió anotar nada menos que 101 goles en ocho temporadas, 92 goles más que en todo el tiempo que permaneció en el Madrid, donde llegó a jugar de lateral derecho. Aún después, el Madrid ficharía a Munitis, por aquel entonces un joven jugador de gran talento salido de la cantera del Racing de Santander -como Sergio Canales- que llegó a ser internacional con España, pero no cuajó tampoco en el conjunto blanco. Aún hoy, con 34 años, continúa jugando en Primera tras regresar a su equipo de origen después de varias temporadas en el Deportivo de La Coruña.

Alfonso estalla de alegría al marcar para España.

El problema del equipo de la capital no está en su cantera, sino en su ansia de éxitos a corto plazo. De ahí que muchos jóvenes con gran talento salidos de las categorías inferiores hayan tenido que irse del club para triunfar debido a la falta de oportunidades para ir adquiriendo experiencia y sumando minutos de juego en su equipo de origen. Los casos son muchos. Alberto Rivera, que llegó a ser convocado por Luis Aragonés para la selección española; Tote, que tuvo sus temporadas de gloria en el Valladolid antes de irse al Hércules; Alfonso Pérez Muñoz, que vivió varios pasos por el Real Madrid sin llegar a triunfar nunca en sus filas, aunque sí lo hizo en el Betis y en la selección española; David Aganzo, que a pesar de salir de la cantera con la vitola de gran promesa, tan sólo jugó en Primera con el Espanyol, Valladolid y Racing para terminar fichando por el Alavés y el Rayo, de Segunda. La lista la engrosan otros como Jaime Sánchez Fernández, un mediocampista que jugó muchos años en Primera con el Racing y el Deportivo, entre otros; Miguel Ángel García Pérez-Roldán, conocido como ‘Corona’, de quien se empezó a hablar como promesa del fútbol nacional en 1997, cuando conquistó junto a sus compañeros de la selección española sub-16 la Eurocopa, pero que ni siquiera llegó a debutar con el Madrid en liga; Mista, que luego triunfaría en el Tenerife y el Valencia antes de fichar por el Atlético de Madrid y el Deportivo de La Coruña; Urzáiz, que fue internacional absoluto y reconocido goleador nacional que hizo unas temporadas realmente buenas en el Athletic de Bilbao; Portillo, una de las últimas ‘perlas’ perdidas por el Madrid que ha ido tropezando en su carrera hasta dar con sus huesos en Segunda con el Hércules hace sólo un mes; etc.

Zidanes, sí. Pavones, no

Francisco Pavón.

Florentino Pérez ganó las elecciones del Real Madrid y pronto acuñó un lema que se haría famoso en el mundo del futbol español: quería un Madrid de ‘Zidanes y Pavones’. Han pasado casi 10 años desde entonces y aún se recuerda su eslogan. Con él pretendía demostrar que el futuro de la casa blanca pasaba por fichar a los mejores jugadores del mundo -en aquel entonces Zinedine Zidane así estaba considerado- y ascender a la primera plantilla a jóvenes con talento de la cantera -el central Francisco Pavón se consagró como titular en aquel equipo-. Sin embargo, pronto el nombre de Pavón comenzó a tambalearse y cobró menos importancia en el proyecto madridista. Con el paso de los años, el joven central iba viendo rebajado su número de minutos de juego, aunque aún así, en sus primeras tres temporadas jugó por encima de veinte encuentros. En las siguientes dos campañas, las últimas vestido de blanco, el defensa participó poco. Finalmente, la política de Zidanes y Pavones terminó en 2007, cuando salió por la puerta de atrás rumbo al Zaragoza. Durante aquellos años, otros jóvenes intentaron dar el salto al primer equipo blanco sin lograr otra cosa que una gran decepción. Fueron los casos de futbolistas como Borja, Juanfran, Raúl Bravo -que sí tuvo algo más de fortuna e incluso llegó a jugar con la ‘roja’- o Valdo, todos ellos ya historia del Madrid y jugando en otros clubes.

En definitiva, la mirada del Madrid se centra ahora en un nuevo joven talento con un prometedor futuro por delante. La duda que me asalta es si este futuro será de blanco, como ya lograron otros jóvenes talentos -Míchel Salgado, Raúl, Morientes, Víctor Sánchez del Amo o Higuaín- o será un futuro en blanco marcado por la decepción de no poder hacerse con un puesto como titular en el Real Madrid. La suerte, el talento y la paciencia que tenga el cuerpo técnico tienen la última palabra.

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